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lunes, 16 de marzo de 2015

CIMBRONAZO RADICAL EN GUALEGUAYCHU

Orador central. El senador Ernesto Sanz, presidente de la UCR, logró imponer su decisión. El radicalismo camina hacia una alianza con Macri y Carrió. / Maxi Failla enviado especial

Este verano fue muy novedoso políticamente en Argentina. Al caso Nisman, con otras connotaciones, se le sumaron los movimientos de los candidatos, entre otros, la confirmación de la salida de Carrió de UNEN, la ruptura con Solanas, la cercanía de Reutemann con Macri y ahora, la derrota del sector cobista (promassista) en favor del senador mendocino Sanz, quien junto a Carrió, ahora se animan a competir en las PASO, en el mismo espacio común, que le garantiza, según Carlso Pagni, un 38 % en una primera vuelta, con lo cual, se garantiza el paso al ballotage. Históricamente, la alianza Sanz-Macri, retrotrae a la memoria, los intentos (frustrados) del alvearismo por aliarse a cierto conservadorismo moderno de los treinta, lo cual, se haberse plasmado, hubiera impedido el acceso al poder de Perón. En aquel momento, la historia fue muy diferente pero esta vez, a pesar de los Moreau, Artaza y Morales, entre otros, la posibilidad de superar al oficialismo y ganar algunas Provincias, está más cerca que nunca. Más sensatez, más racionalidad en las propuestas, la posibilidad de armonizar principios de gestión con republicanismo, sin abdicar de la igualdad de oportunidades y posibilidades concretas de relanzar el país al futuro, más integrados al mundo. Algo así como un `83, con mayor vigor, en pleno siglo 21.