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viernes, 20 de febrero de 2015

EL ATRACTIVO DE ISIS, SEGUN EXPERTOS

“El Estado Islámico es una marca, un símbolo que atrae”

Cinco expertos analizan la amenaza de este grupo terrorista en un encuentro organizado por EL PAÍS y el ECFR

Madrid, DIARIO EL PAIS, MADRID,  20 FEB 2015


¿Hacemos bien los medios en denominar a este grupo terrorista Estado Islámico? La respuesta de Haizam Amirah Fernández, del Real Instituto Elcano, es un tajante no. Según el experto, es necesario referirse a ellos como Daesh, el acrónimo del grupo en árabe. Amirah Fernández arguyó que denominar a estos terroristas Estado Islámico les da una legitimidad de la que carecen. Una autoafirmación que buscan a través de sus estudiadas piezas audiovisuales, como la última en la que se mostraba el asesinato quemado vivo en una jaula del piloto jordano Moaz al Kasasbeh. Un perfecto videoclip elaborado con un guión, planos profesionales y recursos sonoros. “Eso es noticia y les da visibilidad. El salvajismo es un medio para conseguir impacto y los están consiguiendo de forma muy exitosa”. Y lanzó un mensaje a la audiencia: “¿Cuántos de ustedes no han visto los vídeos?”.
El experto lanzó un mensaje con la intención de que cale en Occidente: “La mayoría de víctimas de ataques islámicos son musulmanes y quienes más luchan contra estos salvajes son musulmanes”.
No es una organización terrorista al uso, ni mucho menos discreta y posee una capacidad de seducir militantes nunca vista. El Estado Islámico es un grupo con un nivel de salvajismo muy elevado y un brutal poder de captación y difusión. “Tenemos que llegar a entender por qué una persona con una vida estable en un país de occidente decide marcharse a la yihad. El Estado Islámico es una marca, el dedo hacia el cielo, es un símbolo que atrae”. Las palabras son de Moussa Bourekba, investigador del CIDOB, y uno de los cinco ponentes que ayer desgranó las claves del terror de estos yihadistas en un encuentro organizado por EL PAÍS y el European Council on Foreign Relations en el Círculo de Bellas Artes y moderado por el redactor jefe de Internacional de EL PAÍS, Andrea Rizzi . Junto a él Haizam Amirah Fernández, del Real Instituto Elcano; Julien Barnes-Dacey y Mattia Toaldo, del ECFR; y Francisco Berenguer, Teniente Coronel del Instituto Español de Estudios Estratégicos.
Se han conseguido muchos avances a nivel militar pero ahora mismo la situación podría decirse que es de empate"
De hecho, la opción de las potencias occidentales, más allá de enviar tropas, ha sido la de formar a los militares autóctonos. “Es una manera de que no vean la llegada de efectivos extranjeros como una invasión, como una lucha Oriente-Occidente”, apuntó Francisco Berenguer, teniente coronel del Instituto Español de Estudios Estratégicos. “Se han conseguido muchos avances a nivel militar pero ahora mismo la situación podría decirse que es de empate. Ninguno de los dos bandos puede conseguir una victoria”. El opinión del teniente coronel, “hay que avanzar para pasar de la contención en la que nos encontramos ahora, a la derrota militar”. Aunque afirmó que esto seguramente no será posible hasta 2016 cuando haya un grueso mayor de tropas iraquíes formadas y entrenadas.
Mattia Toaldo, del ECFR, se refirió a la situación en Libia, uno de los últimos países que ha sido testigo de las atrocidades de este grupo yihadista tras la decapitación de 21 cristianos coptos egipcios. “Libia ya es peor que Irak y Somalia”, aseguró, “allí es necesaria la unidad y un gobierno realmente fuerte. Ahora el Estado no se ocupa ni de los servicios básicos ni de las fronteras”. Eso, unido a la gran cantidad de armamento que dejó la guerra civil que derrocó al dictador Gadafi en 2012, crean el perfecto caldo de cultivo para que el Estado Islámico haya emergido con fuerza primero en las ciudades pequeñas y ahora en las más grandes.
El salvajismo es un medio para conseguir impacto de forma muy exitosa"
Julien Barnes-Dacey despejó otra de las dudas que planean sobre los terroristas. ¿Quién los financia? El experto admitió que en sus orígenes sí que obtenían fondos privados provenientes de países como Turquía o Arabia Saudí, que no iban exclusivamente dirigidos al Estado Islámico. Sin embargo, y debido a su avance sobre el terreno, este grupo ha conseguido el control de numerosas estructuras de producción y refinerías que les aportan muchos recursos, todo ello unido a la extorsión a los locales y el dinero que obtienen de los rescates. Como una verdadera organización criminal.