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domingo, 10 de mayo de 2015

ELECCIONES POLIFACETICAS EN POLONIA

Un rockero, una presentadora, una transexual... para presidir Polonia

  • EL MUNDO, DOMINGO 10 DE MAYO DE 2015.

  • Los candidatos presidenciales de Polonia, en el último debate...






Polonia vota este domingo su nuevo presidente, aunque todo hace prever que será el mismo que el antiguo. Bronislaw Komorowski, en el cargo desde 2010 y apoyado por los liberales de la Plataforma Cívica (PO en sus siglas en polaco), parte como gran favorito, aunque las últimas encuestas lo coloquen 10 puntos por debajo del umbral del 50% necesario para evitar una segunda vuelta. Andrzej Duda, el candidato de los ultranacionalistas de Ley y Justicia (PiS) se plantea como el más probable rival para esta segunda votación el 24 de mayo.
Komorowski, antiguo ministro de Defensa de 62 años, tiene una amplia aceptación popular. Su campaña, sin embargo, ha resultado de todo menos movilizadora. Centrada en la seguridad y las malas relaciones con Rusia, ha soslayado los asuntos sociales que más afectan a la población. Al contrario, Duda (42 años), que partía con unas expectativas bajísimas, ha ganado tirón defendiendo una política de apoyos sociales a las clases más desfavorecidas y el regreso a los valores cristianos. Se espera que alcance el 30% de los votos. Las propuestas que han logrado mayores apoyos para el PiS han sido el adelanto de la jubilación (postergada hasta los 67 años por el PO), el rechazo al euro (que Polonia aún tiene pendiente introducir pese a que se ha comprometido a hacerlo) y el fomento de la familia y la natalidad (mediante medidas sociales pero también con la lucha contra los anticonceptivos y una amalgama de ataques al aborto y la fecundación in vitro). Todas estas propuestas entroncan con los grandes debates nacionales, pero sobre ninguna tiene potestad el presidente, sino el Parlamento, controlado por el PO. Los comicios serán, eso sí, un primer examen antes de las elecciones parlamentarias de este otoño.
La jornada, lluviosa, está discurriendo sin altercados. Entre las clases más educadas y los profesionales con mejores condiciones laborales, el apoyo a Komorowski es casi unánime, erosionado sólo por la opción de protesta que encarna Kukiz. Es en las clases populares, víctimas de los bajos salarios y la precariedad, donde cala el discurso de renacionalización económica del PiS. En un ejemplo de estas diferencias, Wanda, profesora de Psicología jubilada y de 80 años, explica que apoyará a Komorowski por miedo a las políticas reaccionarias de Duda. “Es la única opción, porque los otros candidatos, empezando por Kukiz, son casos psiquiátricos”.Las encuestan apuntan a que el europeísta Komorowski se verá perjudicado en su reelección por una peculiaridad del sistema electoral polaco. Para presentarse a presidente lo único que necesita cualquier ciudadano mayor de 35 años son 100.000 firmas. Tradicionalmente ese bajo umbral de apoyos fomenta la aparición de personajes políticos inclasificables que suelen atraer el voto de descontento. En esta ocasión, el cantante de rock Pawel Kukiz, con un 15% de apoyos en las encuestas, parece que será el responsable de que Komorowski necesite una segunda ronda, y se revela como una figura emergente de cara a las elecciones parlamentarias a pesar de que su programa flota en cierta indefinición (“soy un hombre de derechas con un corazón de izquierdas” es una de sus declaraciones más exitosas). Siete candidatos más concurren este domingo, desde Janusz Palikot, un empresario que se presenta a las entrevistas con pistolas, dildos o cabezas de cerdo sangrantes, a Janusz Korwin-Mikke, defensor de la monarquía, la pena de muerte y la inferioridad intelectual de las mujeres.
En el lado de las decepciones queda Magdalena Ogorek, la candidata de los socialdemócratas. El partido intentó contrarrestar su pérdida de popularidad presentando por sorpresa a esta historiadora de 36 años, famosa por su belleza y un papel de enfermera en una teleserie. Sin embargo el movimiento se ha vuelto contra el partido y todo apunta a una debacle.
Los colegios electorales permanecerán abiertos hasta las nueve de la noche (misma hora en la España peninsular) y no se esperan resultados oficiales hasta la última hora de mañana.