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domingo, 13 de agosto de 2017

ARGENTINA: LA ULTIMA P.A.S.O.?

 En Rosario desde muy temprano las escuelas comenzaron a recibir a los votantes. Foto: LA NACION / Marcelo Manera
 
Poca gente en las mesas, apatía generalizada, los pocos que fueron, se preguntaban qué se votaba y ni hablar, si indagábamos el para qué. Uno cosecha lo que siembra en la vida y la regla se aplica también para los gobiernos. Tras un año de fogoneo innecesario a la figura de CFK y una estrategia duranbarbista de polarizar -también inútilmente-, con el kirchnerismo, los mismos funcionarios del gobierno de Macri se encargaron de minusvalorizar la primaria, abierta, obligatoria y simultánea de hoy, modalidad que se inaugurara en 2011, para seleccionar candidatos de los propios partidos. 

El problema es que tras la debacle de 2001, ya no hay partidos en Argentina, siendo la coalición oficialista Cambiemos, la única que tiene presencia masiva en los 24 distritos del país y prácticamente, no hay internas en las diferentes agrupaciones que han sobrevivido, incluyendo el fragmentado peronismo. Con P.A.S.O. convertidas en meras encuestas anticipatorias del round final de octubre, donde tampoco, gane quien gane, cambiará demasiado la composición del Congreso, es probable, que éstas sean las últimas de la historia.

Así, todo lo que sembró el torpe oficialismo macrista, sin maestría política alguna, con exceso de CEOs igualmente desprolijos e ineficaces, lo cosechará hoy. Una figura de CFK aún respirando, cuando con unas pocas políticas públicas exitosas, ya sería un cadáver político; una indiferencia masiva de la gente y un lunes (mañana) con mayor carga de incertidumbre que la habitual, aunque los saltos del dólar de las últimas semanas, un verdadero termómetro del humor argentino, ya lo habían anticipado. 

Lo que sobra en la Argentina de hoy es sensiblería sobreactuada, con su elite (incluyndo su Presidente) llorando en cámaras, lamentando la pesada y dificultosa "mochila" heredada a enfrentar, tras de dos años de relativizarla o negarla; con las mujeres al frente (CFK, Carrió, Stolbizer y Vidal), lo cual revela la escasa hombría de la política argentina; con un gurú ecuatoriano omnipresente, que ha marcado agenda, demostrando que a nuestros dirigentes no se les cae una sóla idea de país, a pesar de las selfies,los timbreos y demás preocupaciones operativas. Sobra coyunturalismo, abunda voluntarismo, hay exceso de posibilismo, ni hablar de minimalismo y gradualismo, pero falta y muy gravemente, liderazgo. El producto de tanto temor y mediocridad, será el de esta noche.

Es que por más que uno crea en un mayor protagonismo de la sociedad civil, aún la más fuerte de ellas, requiere liderazgo. Hasta los "zombies" necesitan que se los sacuda. Por eso, la noche del viernes, cuando Vidal levantó un poco el tono de la voz, muchos argentinos anestesiados se sorprendieron y tal vez, hoy reaccionen y se animen a apostar una vez más por un gobierno que necesita cambiar y mucho, si pretende cambiar en serio al país.

Claro, tal vez si este gobierno gane aunque la participación sea escasa, interprete aún más equivocadamente, que se debe a que desdramatizó todo en estos dos años y por lo tanto, también se ha hecho digno de crédito por ello.